| 13 de Febrero del 2001 Se nos viene un ''Negocio Redondo'' por Soledad Ortega, EL MOSTRADOR |
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Ricardo Carrasco debuta en el celuloide. El realizador audiovisual,
conocido por su trabajo en documentales y su participación en
el programa Al sur del mundo, presenta su primer largometraje
de ficción, Negocio Redondo, que llegará a
las salas nacionales el próximo octubre. Cuando nosotros en el cine chileno nos fuimos para adentro para hablar de nosotros, a la gente le interesó señala Carrasco recordando a cintas como Historias de Fútbol y El Chacotero Sentimental- . Habla de la aldea y será universal, esa es la frase y yo tenía eso en la cabeza cuando hice esta película porque es una historia muy simple y a la vez muy grande. Negocio Redondo, rodada en noviembre pasado en la localidades de Cunco, Pitrufquén y Gorbea, entre otras, y que ya dispone de su propia página web, nació hace cerca de 10 años en una conversación de bar entre unos amigos: Yo siempre había querido hacer ficción, aunque también me interesaba el documental, pero no se me ocurría ninguna historia que pudiera ser contada. Conversando con un amigo en una noche de bar nos contó esto que él había vivido. Fue la primera vez que escuchaba una historia que podía contar. Encontré que había una metáfora increíble detrás: tres amigos, que viven en la cordillera, deciden en víspera de semana santa irse a la costa a comprar mariscos y hacer el negocio de sus vidas, y después se lo revientan todo en una casa de putas. Y uno dice les fue mal, pero resulta que les fue bien. Y son cosas que pueden estar pasando ahora en este país, donde nos quieren transformar a todos en empresarios, reflexiona Carrasco junto a El Mostrador. El primer boceto del guión de esta película protagonizada por Sergio Hernández, Emilio García y Luis Dubo, se realizó en Cuba, donde Ricardo Carrasco estudió cine una temporada, pero fue tras la obtención de un fondo Corfo cuando comenzó a trabajar a full en este proyecto. Que también fue un negocio redondo, porque fue sorpresivamente favorecido con el Fondart del 2000, luego que se le retirara el financiamiento a Efecto Péndulo, cinta que narra la historia de los frentistas que se escaparon de la Cárcel de Alta Seguridad. Supe que no me habían dado el Fondart inicialmente porque que era un documentalista que nunca había hecho ficción. Todo el mundo me decía, ¿pero tú sabes dirigir actores? Porque como yo sólo había hecho documentales, me decían que era super difícil, relata Carrasco, quien se ha especializado en programas documentales como Al sur del Mundo (canal 13) y Bajo la Cruz del Sur (Megavisión). Su cercanía con este género no pasa desapercibida en la película. Es más: Ricardo Carrasco trabajó conscientemente bajo una estética documentalista. Lo bueno es que estaban todos en la misma, la maquilladora, la directora de arte, todos entendieron perfectamente el look documental que le quería dar a la película, no hay exceso de maquillaje. No quería que me resultara una película costumbrista, indica el realizador. Pese a lo anterior, Carrasco no oculta ciertos temores: El primer día de rodaje estaba cagado de susto, ahí apliqué una técnica actoral, la memoria emotiva, pero para mí. Entonces empecé a acordarme de todos los Negro Torres (personaje de Sergio Hernández), los guatón Molina (personaje de Emilio García) que había grabado en mis documentales. Entonces me di cuenta cómo el Negro Torres debía decir algo, en qué forma, porque yo ya conocía a los personajes reales. Para el director, el género documental es una forma de aprendizaje muy enriquecedora. Todos los estudiantes [de cine] deberían pasar por esto, sin que los marque necesariamente, sino que por la forma. Te crea una forma de reaccionar súper rápida porque en el verdadero documental tú no puedes decirle a alguien que repita las cosas, dice. La necesidad de adecuarse a la realidad y no manipularla, como sucede en el cine de ficción, le dio otra dinámica al rodaje de la cinta. El ojo se transforma en un ojo pensante. La formación documentalista te entrega un bagaje para cuando haces ficción. Cómo no vay a estar preparado si antes tenía que tomar decisiones sin poder manejar la realidad, eso lo había pensado teóricamente, pero ahora lo comprobé, cuenta Carrasco, quien por estos días realizada la postproducción del sonido de la película en los estudios de Roos Film. En la concepción de la película, vista desde la perspectiva documentalista, el paisaje en que se desarrolla la historia juega el rol de cuarto personaje protagónico. Según Carrasco, esta película tiene dos ángeles: mi amigo que me contó la historia y Jorge Tellier. Cuando empecé a leer su literatura y cuando lo conocí me di cuenta que había una unión entre paisaje y texto en términos de estética y sensibilidad. Tellier habla del paraíso perdido, la casa de putas de la película se llama así. ¿Por qué Paraíso Perdido? Porque el paraíso perdido es la infancia, decía Tellier. Es el lugar que abandonas para nunca más recuperar, y es cuando realmente eres libre, cuando los sueños se cumplen. Crees que detrás del espejo hay un mundo, después creces y todo ese mundo se va a la mierda. Y nunca recuperas esa inocencia. Entonces mis personajes están imbuidos por el exitismo económico y cuando el protagónico vuelve a la aldea, recuperan el paraíso perdido, explica el realizador del documental La Minga que movió la vieja iglesia de Tey, premio a la Mejor Película en el IV Festival de Cine de Valparaíso. Una vida por el audiovisual Ricardo Carrasco, titulado en Artes Plásticas en la Universidad Católica, ingresó a la televisión en 1987 cuando se hizo cargo de la asistencia de dirección del programa de Canal 11, La Cámara de los Comunes, pero, y aunque su amor por el cine existe desde que tiene memoria, ya había incursionado en el mundo de las imágenes junto al Colectivo del Cabo Astica. Integrado por el propio Carrasco, Vicente Parrini, Sergio Navarro, Gonzalo Duque y Felipe Tirado, el Colectivo inició sus actividades con el documental, realizado por Carrasco y Parrini, a Manuel Astica Fuentes, uno de los caudillos de la sublevación de la Armada en julio de 1931: ese año un grupo de marinos se amotinaron en el puerto de Coquimbo en contra del presidente Juan Esteban Montero. conflicto se resolvió con el envío de la incipiente Aviación a bombardear a los sublevados. Lo seguimos durante dos años con unas cámaras que nos prestó Sergio Navarro recuerda Carrasco sobre su primer documental-. Lo estrenamos y todo, ahí por el 85 o el 86 en la Casa de la Cultura de Canadá en Bellavista. Lo mandamos al Festival de Cine Arte del Chileno-Francés y recuerdo que lo censuraron. Actualmente, el realizador pretende volver a exhibir este trabajo, que por los motivos anteriormente citados y que se desprenden de la coyuntura de esos años, no fue muy conocido: Esto es algo que no es muy recodado dentro de nuestra historia, aquí se produjo el primer bombardeo aéreo naval del mundo, después vino Pearl Harbor. Eso fue una de las primeras cosas que me llamó la atención del audiovisual, que tenía esas posibilidades: contar lo que no está contado, lo que no es oficial, reflexiona Carrasco. Al poco tiempo realizaron un documental sobre Jorge Tellier titulado La nostalgia del Far West. Como nuestros padres culturales o estaban muertos o estaban en el exilio, nos quedaban nuestros abuelos, así es como llegamos a Jorge Teillier. Nervioso por el pronto estreno de su primer largometraje de ficción "sería el hombre más feliz del planeta si fueran unas 100 mil personas a ver mi película-, el director ya se encuentra planeando su próximo trabajo: una historia de aventuras ambientada en Chiloé y basada en un hecho real. |